jueves, 7 de febrero de 2013

Omar Carreño - "El Maestro del Abstraccionismo Geometrico


                       

JESÚS MORALES RUIZ – ARTISTA PLÁSTICO


OMAR CARREÑO
 EL MAESTRO DEL ABSTRACCIONISMO GEOMÉTRICO


OMAR ACARREÑO INSIGNE MAESTRO MARGARITEÑO
La Asociación Venezolana de Artistas Plásticos del estado Nueva Esparta AVAPNE, el Círculo Internacional de Las Artes CIANE, el Museo de Arte Contemporáneo Francisco Narváez, el Diario del Caribe, el Centro Medico La Fe,  la Alcaldía del Municipio Mariño, el Sambil Margaita y Tipaco, se unen al dolor que embarga al Pueblo Venezolano por la muerte el Insigne Maestro del Abstraccionismo Geométrico Omar Carreño, que descanse en Paz.. 


EL CLASICO DE LOS ABSTRACTOS VENEZOLANOS.
" Omar Carreño es el clásico de los abstractos venezolanos: él ha sido para el abstraccionismo local, lo que Juan Gris fue para el Cubismo en su momento".

“El maestro Carreño después de 35 años dedicados al abstraccionismo no deja de sorprender el cambio que ha tenido a lo figurativo (1985), en que los barcos aparecen bajo una presencia simbólica, como un deseo de comunicación: El barco relaciona, une puertos, establece lazos humanos y también es sed de infinito de aventuras de escudriñar lo desconocido.
Su obra actual con lo cual no renuncia a sus orientaciones anteriores así como tampoco las contradice: “Porque si en algo se caracteriza mi forma de ser y pensar el concepto que tengo de la pintura y el arte, es que todo es una espiral en continuo movimiento. Cada paso que doy es de haber desarrollado al máximo uno anterior, como también es producto de sentar una gran emoción por aquello que no conozco y que quiero dominar a fondo”. Y así nacen los barcos, “ellos son abstractos de alguna manera…la misma secuencia de mi pintura fue llevándome a que el barco apareciera”.

Manuel Quintana Castillo    
Premio Nacional de Artes Plásticas (1973)             

EL MAESTRO DEL ABSTRACCIONISMO GEOMÉTRICO.
Omar Rafael Carreño Rodríguez nació el 7 de Febrero de 1927 en Porlamar, Estado Nueva Espart y muere el 11 de Mayo del 2013 en Caracas. Arquitecto, Artista Plástico (Pintor, Escultor, Orfebre). Miembro Corresponsal de la Academia Europea de las Ciencias, las Artes y las Letras de  Paris. Miembro del grupo artístico venezolano Los Disidentes (citado en el nº 5 de la revista del mismo nombre), Paris, Francia (1950)        
El maestro Carreño ha recibido a lo largo de su carrera artística, Premios y Reconocimientos entre los que podemos destacar: Premio  Mérito Especial para Estudiantes de la Escuela de Artes Plásticas, IX Salón Oficial, Museo de Bellas Artes, Caracas (1950); Premio Puebla de Bolívar en el XI y XVIII (1951 y 1957); Premio Cuatricentenario, Salón del Ateneo de Valera, Edo. Trujillo (1958); Premio Energía Eléctrica de Venezuela, VI Salón D'Empaire (1959); Premio Nacional de Artes Plásticas (1972); Premio Arturo Michelena, XXXI Salón Arturo Michelena, Valencía, Estado Carabobo (1973); Orden Andrés Bello, en su Primera Clase (1981);  Orden Francisco Esteban Gómez, Primera  Clase, del Estado Nueva Esparta (1988).
El Gobierno Regional del Estado Nueva Esparta,  inaugura en su honor el Centro de Artes Omar Carreño en la Asunción, Edo. Nueva Esparta (2006), dirigido actualmente por la Lic. Magaly Guédez de García.

SUS ORÍGENES.
Sus padres Don Daniel Carreño, orfebre y Doña Antonia María Rodríguez de Carreño.
Desde muy niño, Carreño ya dibujaba. El mismo comenta: "Comencé en la pintura en mi casa. Mi padre tenía una joyería y me ponía a diseñar los milagros. Se mandaban a hacer muchos milagros. La mayoría eran madres rezando. En la Escuela también descubrí que yo tenía aptitud para el dibujo. Siempre me llamaban al pizarrón para pintar. Con Ramón Vásquez Brito me la  pasaba compitiendo. Después fui a Caracas y fue el doctor Elías Toro quien convenció a mi padre para que me enviara a estudiar pintura a París".
Carreño estrecha sus contactos con el arte, cuando cursa sus estudios primarios, su maestro Santiago Salazar Fermín, quien lo orienta y lo guía en su vocación; establece una gran amistad con Ramón Vásquez Brito, quien es uno de sus compañeros; a la salida de las clases los dos amigos se reunían a dibujar historitas y caricaturas, o recorrían las calles con otros compañeros de la escuela llenando cuadras enteras de paredes con grabados de tiza. Después de sus estudios, durante un corto período ejerce profesionalmente la orfebrería en Margarita y luego en Caracas.
A la edad de diez y seis años Omar Carreño se enferma de tisis y es recluido en su casa de Margarita
En 1946, cuando se agravó y fue desahuciado, lo trasladaron para Caracas para internarlo por primera en la “Clínica de Vías Respiratorias”. El obligado reposo físico lo lleva a dedicarse a la lectura, escuchar música, hacer dibujos, y retratos. Con todo esto, el interés por el arte se hacía más acucioso y exigente. Carreño pide a sus amigos que le faciliten libros de pintura, y empieza a tomar conciencia del carácter profundamente revolucionario de la época en que le ha tocado vivir; dos años que Carreño pasa en la clínica, le sirvieron para adquirir una activa vida intelectual. En Porlamar, Carreño ya acostumbraba acudir a la Biblioteca pública para aumentar su formación intelectual, que sientan una sólida base conceptual a su obra posterior.

ESTUDIOS ACADÉMICOS.       
En 1948 después de dos años de reclusión a causa de los problemas de salud, ingresa en la Escuela de Artes Plásticas de Caracas; fueron sus maestros: Monasterios, Rafael Ramón González (quien le dice: “anda pensando en un viaje a Europa porque aquí ya no tienes mucho que hacer”), Fabbiani, Marcos Castillo. Sus compañeros de estudios: Jacobo Borges, Víctor Valera, Alirio Rodríguez, Ángel Hurtado, Jaime Sánchez, entre otros.
Omar Carreño frecuentó el Taller Libre de Arte, donde establece amistad con Alirio Oramas y Régulo Pérez. Carreño realiza su primera exposición individual en el Taller Libre de Arte, entre otros, cuadros indigenistas.
En 1950 la Dirección de la Escuela de Artes Plásticas responde a las protestas de los estudiantes que pedían mejorar el pensum expulsando a toda la promoción saliente.
Ese mismo año Omar Carreño viaja a Paris, donde fija su residencia, gracias a su padre que acoge con simpatía este proyecto de viaje y acepta costearlo por todo el tiempo que fuese necesario. Carreño estrecha sus contactos con el Grupo de los Disidentes. Los primeros trabajos que realizó son óleos abstractos y geométricos, a los que siguen luego los collages (La GAN tiene en su colección collages abstractos de Carreño de 1950 y 1951, respectivamente). Comienza a desarrollar sus primeros relieves transformables por el espectador, mediante un sistema de bisagras. Pierre Descargues los llamó polípticos y Carreño los presentó en la Galería Arnaud de París Francia.
En 1951 atraído por las novedades científicas, adquiere la edición de 1948 del libro de Albert Einstein y Leopold Infeld  (La Evolución de las Ideas en Física), texto que se convierte para Carreño en un libro de cabecera. Al mismo tiempo se acerca, en cierto modo, al pensamiento de Henry Bergson, particularmente en cuanto a su dinamismo (impulso vital), y a su preocupación por humanizar el mundo técnico (suplemento del alma). Estas ideas son el núcleo del pensamiento del Movimiento Expansionista. De sus meditaciones sobre la esencia del arte, Lo que convence a Carreño que el arte es creación, no es la meditación intelectual. Al revés, es la vivencia de la creación artística misma la que empuja a Carreño en la vía abstracta, desde Caracas, antes de ir a Paris.  Sus primeras obras totalmente abstractas son de 1950, en Caracas, antes de su primer viaje a Europa.
En 1952 los primeros trabajos que realizó Carreño en Paris son  óleos abstractos y geométricos, a los que siguen luego los collages. Comienza a desarrollar sus primeros relieves transformables por el espectador, mediante un sistema de bisagras. Pierre Descargues los llamó polípticos y Carreño los presentó en la Galería Arnaud  de  París Francia.

EVOLUCIÓN Y TRANSFORMACIÓN.
En 1952 Carreño toma contacto con varios artistas residenciados en Paris  con el objeto de forma un movimiento destinado a solidarizar todas las disciplinas dentro de una dinámica humanista abierta al futuro, comenzando desde la disciplina artística.
Escribe y publica el Primer Manifiesto expansionista donde  propone buscar “una estrecha comunicación con el público, de manera que el espectador pueda participar directamente en la transformación de la obra, utilizando así las capacidades creadoras  que todo ser humano posee normalmente en estado inmanente, aunque en grados distintivos”. Algunos colegas se muestran atraídos por el proyecto, entre ellos el italiano Gianni Bertini y el español Eusebio Sempere, pero la salida de Carreño para internarse en una clínica de Suiza interrumpió el intento. Privado de las mínimas condiciones materiales para desarrollar su labor pictórica, Carreño esboza proyectos de obras transformables a las cuales incorpora la literatura (poesías de las cuales es autor).
A mediados de este mismo año nuevamente desahusiado, tuvo que internarse.
En 1953 Carreño publica desde su internamiento el Artículo: Idées de l’artiste (Ideas del Artista, Boletín-Revista CIMAISE, Nº4/5, julio  1953) en el cual expresa su “interés global por todo cuanto forma y transforma nuestro siglo”, y declara encontrarse “sumergido en la mayor aventura que jamás haya conocido la historia del arte”.
En 1955 Carreño después de una última operación y cinco años de ausencia, (definitivamente curado),  regresa  a Venezuela y se instala en Caracas.
Participa en la muestra colectiva Exposición Internacional de Pintura, Museo de Bellas Artes, Caracas, y luego realiza una exposición individual titulada “Carreño – Exposición antológica abstracta 1950-1955”, en la sede de la Sociedad Venezolana de Arquitectos, Centro Simón Bolívar, Caracas.
En 1957 es miembro del grupo Artístico-Literario Sardio, Caracas.
A petición del arquitecto Carlos Raúl Villanueva, realiza la policromía externa e interna, con mural en la parte externa del Auditórium de la Facultad de Odontología, Ciudad Universitaria, UCV, Caracas.
En 1958 participa en  la Bienal de Venecia y es designado Comisario de la Exposición.
En 1960 Carreño  en el articulo Arte y Técnicas de Expresión (diario El Nacional, Papel Literario, Caracas, 28-01-1960), escribe: “cuando, por ejemplo, en los cielos de Caracas, se esté moviendo una escultura inmensa, seremos impotentes por sí solos [los artistas] para construirla, pero la idea y sus características las daremos nosotros. [...o como...] el  políptico en movimiento que se desplazaría en un espacio limitado, pero con fases expresivas ilimitadas; el mural luz-color sin cuerpo sólido, que el espectador pueda atravesar; el mural nocturno, móvil en pleno cielo, ...” (Obras que el espectador transformaría por medio de células fotoeléctricas, obras invisiblemente suspendidas en el espacio por campos magnéticos, y demás medios de índole industrial...).
En 1964  es designado Inspector de los Talleres del Instituto Nacional de la Cultura y Bellas Artes INCIBA. Delegado por el Estado Sucre de la Extensión Cultural de la Universidad de Oriente UDO, Cumaná, Venezuela. Director del Instituto de Arte Gómez Cardiel, Cumaná, Sucre.
En 1966 realiza estudios en el Instituto Internacional para la Conservación y la Restauración de Bienes Culturales, de la UNESCO (mención Monumentos Históricos), en  Roma, Italia. Retorna a la abstracción geométrica y obras manipulables. Que muestra en dos exposiciones individuales: una en Florencia, donde da una charla sobre “El expansionismo en mi obra”, y otra en Roma donde da a conocer al público (en francés) el Primer Manifiesto del Expansionismo.
En 1967  realiza “Obras Transformables”, primera exposición de grupo del Movimiento Expansionista, y publica en español,  El  Manifiesto 1, Museo de Bellas Artes, Caracas. Las obras de Carreño expuestas en esta exposición fueron transformables mediante cubos intercambiables pintados de manera distinta por sus seis caras. Eran sus obras que traía de Italia. Esta exposición estaba formada por obras  de volúmenes giratorios, con reflejos de partes laterales en los nichos pintados sobre elementos desplazables de metal cromado. Las obras de Carreño expuestas en esta exposición fueron transformables mediante cubos intercambiables pintados de manera distinta por sus seis caras. Eran sus obras que traía de Italia.
Carreño es nombrado Jefe de la Sección de los Cursos Libres y Profesor de Pintura en la Escuela de Artes Plásticas, Caracas; cargo que asumirá hasta su jubilación, en 1979.

APROXIMACIÓN A SU OBRA.
El maestro Carreño ha realizado varias exposiciones individuales en las que se destacan:Taller Libre de Arte, Caracas (1950); Galería Arnaud, París (1952-1953); Galería L'Entracte, Lausana, Suiza / Galería Suzanne Michel, París (1954); Galería L'Entracte, Lausana, Suiza (1961); Bajo la Quilla, Centro de Bellas Artes, Maracaibo /El Nereida, MBA (1965); Obras Transformables, Galería Número, Florencia, Italia / Obras transformables, Galería Fiamma Vigo, Roma (1966); Galería Estudio Actual, Caracas / Museo de Macerata, Italia (1969); Galería Número, Venecia / Galería Fiamma Vigo, Roma (1977); Exposición Antológica (1950-1983), MBA; Exposición Antológica (1949-1981), Museo Francisco Narváez (1984); Todas las Presencias, Galería Durban, Caracas; Del Tiempo y del Mar, Galería El Mundo del Arte, Maracaibo (1989); Sala AltarribaArt,
Barcelona, España, Centro Cultural Altarriba, Vich, España(1991).
El Critico de Arte Carlos Silva en su libro, Historia de La Pintura en Venezuela, Tomo III, escribió: “Omar Carreño, capaz de dar un salto estético asombroso desde sus creaciones neo-cubistas,como el lienzo Jarra (1951 c), hasta los polípticos (1952), donde las proposiciones neo-plásticas son dinamizadas por la multidireccionalidad lineal y por estar ellas inscritas en maderas móviles, aptas para transformarse en varias imágenes, a gusto del espectado. De los polípticos  expuestos en la Galería Arnaud París Francia (1952), evoluciona tres años más tarde, ya en Caracas, simplificando su dirección geométrica y prácticamente eliminando los colores a fin de lograr una tensa relación blanco-negra, en obras llamadas posinega”.
La creación y abstracción  llegan a ser para el maestro Carreño sinónimo, y así lo consigna en una frase contundente: “El arte abstracto nos revela los universos subjetivos y poéticos de los creadores”.
Regresó a Venezuela en 1955, después de tres años de reclusión forzada en Europa por su salud, se dedica  a la pintura y a la escultura, algunas transformables. No hizo polípticos en 1955, sólo expuso los que traía de Europa y polípticos transformables. Después de esa etapa informal, Carreño la inició cuando nuevamente se instaló en Francia, en 1960 (donde permaneció hasta 1963). Y esta etapa informal, Carreño la concluyó apenas instalado en Italia, a finales de 1965. A partir de 1966, en Roma, retornó al geometrismo.
En 1966 fundó en Caracas el Movimiento Expansionista con el que daba su propia contribución al Cinetismo a través de la inducción de factores motrices y modificantes de la obra, utilizando la luz eléctrica para obtener efectos visuales de gran colorido, y  la manipulación de los componentes giratorios, entre otros.
Escribe y publica el Primer Manifiesto expansionista donde  propone buscar “una estrecha comunicación con el público, de manera que el espectador pueda participar directamente en la transformación de la obra, utilizando así las capacidades creadoras  que todo ser humano posee normalmente en estado inmanente, aunque en grados distintivos”.
En 1991 el maestro  Carreño se gradúa de Arquitecto en la Universidad Central de Venezuela: "Siempre me gustó la Arquitectura. Hasta que un día decidí entrar a la Escuela de Arquitectura, cumpliendo con todos los requisitos, y cuando me faltan unos créditos para hacer la tesis, vi que el dibujo tenía cuatro créditos, entonces me inscribí, y el profesor era Zapata. Ahí me pasó una cosa, sin ánimo de ser pedante, con Zapata, cuando estaba pasando la lista, dijo Omar Carreño, y me sacó de clases, y me dijo: “Porque tú me puedes dar clases de dibujo a mí”.

Jesús Morales Ruiz              
Artista Plástico

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