lunes, 4 de marzo de 2013

Juan Ortega - "Abstracción de las Formas"


JESÚS MORALES RUIZ – ARTISTA PLÁSTICO                      moralesruijesusrafael@gmail.com


JUAN ORTEGA                                                           
Abstracción de las Formas   

 ABSTRACCIÓN DE LAS FORMAS.    
“Una vez más, el inquieto artista JESÚS MORALES RUIZ, dentro de su búsqueda, de logros y propuestas nos ofrece en sus hermosos espacios del museo  de la MIRA CCT, sus sala para que los artistas neoespartanos confronten con sus obras. En esta oportunidad  estuve de visita, en pleno montaje de la exposición de JUAN ORTEGA, quien inaugura este 23 de septiembre, con un conjunto de obras escultóricas donde predomina el esfuerzo multiplicador de este joven artista; para JUAN ORTEGA, sus esculturas son realizadas  en piedra de la región, porque ellas les permite desarrollar sus habilidades  con el cincel y el martillo, constituyendo  así, espacios de relieves cuyas formas volumétricas representan creaciones multiplicadoras…JUAN ORTEGA, es un joven escultor que, se ha ido ganando espacios, en la región a fuerza de trabajo, con una obra, si se quiere de pura materia, que cuando la miramos, nos va llevando a la, ABSTRACCION, con sensaciones de fuerza, y moldeada con texturas de lecturas celosamente disimuladas… esperemos ver más adelante su obra más conceptualizada en su tiempo,  donde  se muestre el joven JUAN ORTEGA, como un ESCULTOR, que simbolice el esfuerzo del trabajo y la constancia..."

ARTURO MILLÁN          Director del Museo de Arte Francisco Narváez

“ABSTRACCIÓN DE LAS FORMAS”                            
El Complejo Cultural Turístico La Mira, “La MIRA CCT”, y el Círculo Internacional de las Artes del Estado Nueva Esparta CIANE,  en el marco de la celebración  del centenario de la Coronación  Canónica de la Virgen del Valle, invitan a la inauguración de la exposición individual Abstracción de Las Formas, del Artista Plástico Juan Ortega, a realizarse el 23 de Septiembre del 2011, a las 3:00 p.m., en el MUSEO DE ARTE PEDRO ANGEL GONZALEZ, ubicado en el Municipio Antolín del Campo, la Mira, Playa el Agua. 

MUSEO DE ARTE PEDRO ÁNGEL GONZÁLEZ.     En el  año 2009, Jesús Morales Ruiz funda El Complejo Cultural Turístico  La Mira, “La Mira CCT”, e inaugura el Museo de Arte Pedro Ángel González, rindiendo así un merecido homenaje al Maestro. La Poetisa Mirimarit Paradas escribió la presentación del catálogo de la Inauguración de La Mira CCT y del  Museo: “… La Mira CCT, emerge como un espacio paradisíaco, espiritual y artístico, un espacio que cuenta con un Museo que lleva el nombre de un importante baluarte de las artes, un gran maestro Pedro Ángel González, convirtiéndose en emporio cultural como existen muy pocos en nuestra isla, pues considero que deben cumplir las funciones para la cual fueron creadas, pero sin desligarse del confort y el servicio que se debe brindar a los creadores, artistas y visitantes en general. Es por ello que La Mira CCT, comienza a funcionar a partir de hoy, ofreciendo además la oportunidad de hospedaje a los artistas y sus familiares a precios solidarios, pues la idea es que exista la posibilidad de alojarse y al mismo tiempo disfrutar o participar en las exposiciones y otros eventos relacionados con la cultura…”. En la actualidad el Museo Pedro Ángel González cuenta con un amplio patrimonio artístico que incluye obras de  maestros de amplia trayectoria como Vásquez Brito, Virgilio Trómpiz, Luis Ordaz, Carlos Hernández Guerra, Mario Cicerón, Gustavo de Lima, César Rivas, Arturo Millán, Joana D’ Arc, Juan García, Carlos Stohr, Wilman Guerra, Theo Mora, Luis Antonio Rodríguez, Margarita Pereira, Elba Salvati, Marijó Ruiz, Marcos Etedgui, Ramón Moya, Juan Silva, Orlando Campos, Irama Gómez, Jesús Morales Ruiz,  de nuevos valores como Eder Luna, Ini Toledo, Gabriela Millán, Mayra Hernández, Adriana Uribe, Juan Ortega, Héctor Azero, Norma Gutiérrez, Shenny Cohen y Bárbara García. En el Museo se mantiene una exposición permanente de  obras   de  diferentes manifestaciones  artísticas: pintura, escultura, dibujo, vitrales y artes de fuego.

ABSTRACCIÓN & FIGURACIÓN
Juan Gerardo Ortega Indriago, nació el 11 de julio de 1965 en Porlamar (Edo. Nueva Esparta). Escultor,  que realiza su obra dentro de los límites de la figuración, dejando que su imaginación y creatividad sean los protagonistas de sus obras,  y  se apodera de los espacios de la abstracción  utilizando diferentes técnicas para lograr su propuesta: “Abstracción de las Formas”. Se especializa en tallado de la piedra: mármol,  dolomita,  serpentina y cuarzo, entre otros. El tema principal de su obra es la figura de la mujer: desnudas, embarazadas, sensuales y seductoras. Además realiza otras propuestas enmarcadas en lo cotidiano, como la obra Contrapunteo, donde el cuatro y las maracas son los protagonistas, realizada en mármol blanco; esta obra tuvo una gran aceptación  en el VII Salón de Verano, realizado en el Sambil Margarita el pasado 14 de Julio.
A lo largo de su carrera el artista ha recibido varios Premios y Reconocimientos, entre los ellos: Premio Cesar Rivas, otorgado por el Circulo Internacional de Las Artes del Estado Nueva Esparta CIANE, Sambil Margarita (2011), Segundo Premio Francisco Mata y Sus Canciones Visto por los Artistas, VII Salón de Verano, Sambil Margarita (2011).   

SUS ORIGENES.          
Sus Padres Don Efraín Ortega y Doña Teodora Indriago; de esa unión nacieron cinco hijos: Luis, Carmen, Efraín, Ingrid y Juan, quien desde muy niño sintió el despertar y la pasión por la escultura.
Juan Ortega realiza sus estudios primarios en la Escuela Cándido Sánchez y la Secundaria  en  CBC Los Robles.
Se inscribe en la Escuela de Tallado de piedras semipreciosa y marmolería artística Alejandro Hernández (82-83). Realiza estudios en el Taller de Escultura Abstracta en la  Escuela ATP Pedro Ángel González (2000).

APROXIMACIÓN A SU OBRA.
El Escultor Juan Ortega se ha desempeñado como Profesor de Tallado  en la Escuela Alejandro Hernández año (84-86); Profesor de  la Escuela ATP Pedro Ángel González (2003-2011).
Ha participado en numerosas exposiciones colectivas entre las que se destacan: Burbujas de Ideas, Museo Francisco Narváez año (2000); Nuevas Luces en el Arte, Pampatar  (2003); La Función del Arte, Pampatar  (2005); Día Nacional del Artista Plástico, Casa de la Cultura Nicolás E Navarro  (2006); 50 Aniversarios Escuela de Artes Plásticas Centro de Arte Omar Carreño (2009); Afro Descendencia IPASME (2009); Salón Bienal Regional de Escultura Museo Francisco Narváez (2009); Isolada Galería Red de Arte  (2009); Arte Bicentenario, Palacio Legislativo La Asunción (2010); Explosión Cultural CONAC año (2010); Exposición Cultural Red de Arte Salón Luisa Cáceres año (2011); con la Fe en Nueva Esparta, Museo Francisco Narváez (2011).  Además ha participado en todos los Salones de Arte que realiza el Circulo Internacional de Las Artes del Estado Nueva Esparta CIANE, en el Espacio para el Arte del Sambil Margarita.
Juan Ortega realiza su primera exposición individual “Abstracción de Las Formas”, en el   Museo de Arte Pedro Ángel González, donde expone sus últimas creaciones; un total de 30 obras conforman la muestra que  llenan  los hermosos espacios y amplias instalaciones de la MIRA CCT.

Jesús Morales Ruiz
Presidente del CIANE

Carlos Stohr - "El Maestro del Costumbrismo Margariteño"




Maestro Carlos Stohr - Obra: Autorretrato 


Maestro Carlos Stohr

Maestro Carlos Stohr

El Cumplimiento de una Promesa . Colección Museo de Arte Pedro Ángel González - La Mira CCT


Guayamuri - Colección museo de Arte pedro Ángel González - La Mira CCT












Carlos Stohr - "El Maestro del Costumbrismo Margariteño"

JESÚS MORALES RUIZ – ARTISTA PLÁSTICO                                       moralesruizjesusrafael@gmail.com                                            

  CARLOS STOHR
El Maestro del Costumbrismo Margariteño

MARGARITEÑO DE CORAZÓN.  
Un día, del cual no importa el nombre ni la fecha, arribó a Margarita Carlos Stohr, trotamundos y divertido como él solo, vino en funciones de placer cuando esto no era todavía Zona Franca ni Puerto Libre, ni siquiera se hablaba de turismo, se prendó de las bellezas naturales de la Isla maravillosa, de la cordialidad y campechanería de su gente, de lo saludable de su clima y del inmenso azul de su cielo y de su mar; conoció de sus mitos, de sus creencias, de sus consejas y de sus leyendas, se adaptó a las costumbres tradicionales, se compenetró con su folklore y con sus cantos populares, al extremo de llevar muchas de estas manifestaciones, no sólo a las letras de molde, sino también al lienzo, en dibujos y acuarelas, construyó casa de habitación en la comunidad de “El Agua”, se acogió a la sociedad tacarigüera y se ha convertido en uno de los más consecuentes defensores del patrimonio cultural isleño. De allí que Carlos Stohr lo tengamos como un margariteño más, con los reconocimientos y distinciones a que se ha hecho merecedor”

José Joaquín Salazar Franco  “Cheguaco"
                                                                                            
EL MAESTRO DEL COSTUMBRISMO MARGARITEÑO.
Carlos Stohr nació el 29 de Septiembre de 1931 en Praga Capital de la Republica Checa; se nacionalizó venezolano donde vive desde 1947, y convive en Margarita desde 1953 (convirtiéndose en un margariteño de corazón, y haciendo de Tacarigua su segunda casa); Ingeniero Agrimensor egresado de la Universidad Central de Venezuela, U.C.V (1959); Artista Plástico polifacético: pintor costumbrista, dibujante, acuarelista, escritor, músico, compositor, entre otros; es uno de los artistas plásticos margariteño cuya obra ha logrado amplia difusión en los últimos tiempos. Los temas de su trabajo son  los paisajes, vivencias, oficios y el gentilicio margariteño; en su obra se combinan el oficio y la pasión de la síntesis, con una firme voluntad de mantener la realidad vigente de la Margariteñidad, para el conocimiento de las futuras generaciones. En sus trabajos queda plasmada la luz ambiental, la materia colorida, enriquecida a veces con el uso del collage, y la figura humana recogida en una contrastada atmósfera de interior. A través de su obra ha sido nombrado Cronista Gráfico en Margarita por la Asociación de Cronistas de Margarita (1993).                                                                                                                            
Carlos Stohr a través de su larga carrera artística se ha hecho merecedor de Premios y Reconocimientos entre los que se destacan: Primer Premio, Educación Artística, Colegio Don Bosco, Valencia, Carabobo (1948); Miembro Fraternal de la Federación de Centros Culturales del Estado Nueva Esparta FEDECENE (1985); Reconocimiento del Comité de Desarrollo Cultural de Tacarigua,  Nueva Esparta CDC (1987); Mención Honorifica, II Bienal de Arte Popular Museo Salvador Valero, Edo. Trujillo (1988); Primer Premio de Dibujo, XII Salón de Arte Museo de Pampatar (1988); Hijo Adoptivo del Distrito Autónomo Gómez y del  Municipio Antolín del Campo (1988 y 1995) Nueva Esparta; Homenaje, Pintor Popular, Casa de La  Cultura Pedro River,  Tacarigua  Nueva Esparta (1989); Miembro Honorario del Círculo de Escritores del Estado Nueva Esparta (1989); Condecoración Mérito Fedecenista, Segunda Clase, Estado Nueva Esparta (1991); Figura en el Cuaderno Regional de Artes Plásticas, Galería Popular Neoespartana GALPÓN (1992); Reconocimiento de FEDECENE en la Plaza Bolívar de la Asunción Edo. Nueva Esparta (1995); Aparece en el  Diccionario Margariteño Biográfico, Geográfico, Histórico de Rosauro Rosa Acosta (1996); Homenaje a los Valores Culturales de Nueva Esparta (2000);  Patrimonio Cultural Viviente del Estado Nueva Esparta (2001); Premio Regional de Artes Visuales Mención Dibujo,  otorgado por el Instituto Autónomo de Cultura IACENE y la Asociación Venezolana de Artistas Plásticos AVAPNE (2003);  Miembro Honorario del Círculo de Dibujo del Estado Nueva Esparta CIRDINE;Premio de Dibujo Costumbrista (2006), Mención de Honor, Premios AVPNE  (2009). Diseñó una moneda turística margariteña “La Guaicora”; y ha escrito diversos artículos sobre Margarita en la revista “Horizontes” de la extinta línea aérea Avensa; y  sobre temas de la conservación ambiental y  costumbres populares.
                        
SUS ORÍGENES.
Hijo de Don Francisco José Stohr (+), Ingeniero Mecánico y pintor, y de Doña María Breuer de Stohr (+), encargada de las labores del hogar; de esa unión nacieron dos hijos: Tomás Francisco, Ingeniero, estudioso de la Historia y de la Numismática de Venezuela, marcas de agua y mapas antiguos, y Carlos, quién aprendió de sus abuelos y de su padre el amor por el arte.
En su juventud Carlos fue deportista polifacético: nadador; jugador de basquetbol, representó a Venezuela en los Juegos Deportivos Panamericanos de México (1955); y músico aficionado, cantor de galerones y dibujante. 
Sus Abuelos Maternos: Don Bela Breuer (+), checo, Odontólogo, y Doña Gabriela Krausova de Breuer (+); y sus Abuelos Paternos: Don Joseph Stohr (+), funcionario público, y Doña Sidonia Kloboucnikova de Stohr (+), quién se desempeñaba en los oficios del hogar.
En 1958 Carlos Stohr contrae matrimonio con Doña Karen Fossing, de esa unión, nacen cuatro hijos: Martin, Niels, Diana, y Karina.

TRAS HUELLAS DEL COSTUMBRISMO.
En 1953 Carlos viaja a la Isla de Margarita donde queda atrapado por la magia de sus paisajes, sus cálidos atardeceres, y de su gente; registrando en cada una de sus obras, las vivencias y costumbres de los margariteño.  Él mismo escribe: “Me siento muy afortunado porque el destino me trajo a Margarita. Mi instinto natural de dibujar lo que observo me orientó sin querer a captar el verdadero rostro de la Isla. Con el paso de los años llegue a agrupar varias informaciones que significan mucho para mí ya sea como recuerdo o como arte…Margarita es un escenario riquísimo en temas variados para un artista; nunca se llega a saturar la sed de disfrutar de lleno su esplendida naturaleza y el afán de crear va en constante aumento. En mi caso he escogido como elemento fundamental  la composición del tema VIVENCIAS (la gente y sus oficios en un escenario real)…Trato de mantener las escenas en su más pura esencia, por eso me salgo frecuentemente de las líneas clásicas de la perspectiva, de la sombra claro-oscura, de la composición y de la relatividad;  coloco todo el peso al mensaje, a la buena representación del tema y a un tratamiento sincero de los detalles que lo ameriten…”
El artista ha escrito varios libros relacionado con el costumbrismo en Margarita entre los que se encuentran: Nuestras Vivencias Margariteñas - una crónica gráfica de los pueblos y su gente - (1991); Margarita Un Solo Rostro – Costumbrismo – (1996); El Checo Tras las Huellas del Costumbrismo Margariteño (2001); Mis Bodas de Oro en Margarita –Pasión, Vida y Destino (2004).  
Desde su llegada a la isla Carlos, ha estado muy vinculado al pueblo de Tacarigua, y el
Ingeniero Pedro Rivera Núñez escribió: “El genio creador de Carlos Stohr y su visión a través de la querencia por el pueblo de Tacarigua, hacen que las expresiones “Tacarigráficas” nos hagan sobrevolar nuestro pueblo en alas de ese sentimiento, que Carlos nos ha demostrado siempre. Es por esto, que nos sentimos complacidos y orgullosos de la obra artística de Carlos en su colección “Tacarigráficos”, que son un recorrido por esa Tacarigua de Margarita, en la que cada uno de nosotros se siente identificado con cariño y con mucho profesionalismo. Tacarigua siempre estará en deuda con Carlos Stohr por tantas demostraciones de afecto.”

APROXIMACIÓN A SU OBRA.                        
El maestro Carlos Stohr a lo largo de su trayectoria artística ha realizado más de cinco mil pinturas y dibujos, además  ilustró con 286 dibujos, siete libros sobre costumbrismo margariteño del escritor José Joaquín Salazar Franco "Cheguaco".  En Margarita sus obras están  presentes en colecciones de  Asociaciones, Alcaldías, Escuelas, en el Museo de la Virgen del Valle del Espíritu Santo, Museo Francisco Narváez, la Gobernación, Casas de Cultura, Centros Culturales, Museo Marino y Museo Santiago Mariño. En el Museo Caracas, así como en textos y revistas sobre Margarita en español, inglés y alemán.
Con los turistas migran muchas obras al exterior; ha preparado 56 postales y reproducciones monocromáticas y 42 postales en original en acuarela.
El escritor José Joaquín Salazar Franco  escribió: “…Carlos Stohr conoce a Margarita de “cabo a rabo”… Ha escudriñado sus cuevas como el más hábil de los exploradores. Sus costas las ha hurgado tanto que las puede andar y desandar con los ojos cerrados. Conoce su geografía como el que más y su historia con lujo  de detalles. Se ha compenetrado con  su idiosincrasia  y ha aprendido a convivir con su gente de todos los estratos sociales, y ha hecho de la arepa y el pescado su manjar favorito. De allí que Carlos Stohr, cada día piensa más en Margarita y en los margariteños y no desperdicia ninguna oportunidad para plasmarla en el papel, a pluma y tinta china, haciendo caso omiso del lente fotográfico a pesar de que también lo sabe manejar con maestría”.                                                                                                 
“Carlos Stohr ya ha perdido la cuenta de los dibujos que le ha hecho a Margarita.  En una ocasión presentó una exposición  que la llamó “Vivencias”, ahora ha preparado otra que la ha bautizado como “Expresiones Populares”. Es decir, que es la mejor manera que ha conseguido para congraciarse con ella, para demostrarle su pasión y su querencia, para significarle su aprecio y consideración. Para decirle a las presentes y futuras generaciones cómo era la isla y su cómo es, a fin de que comparen y juzguen por su propia cuenta.   Carlos Stohr es un reservorio moral y espiritual de “La Margarita” que se nos va. Carlos Stohr es una referencia nacional del  “Paraíso del Caribe…”
El maestro Carlos está muy ligado a todos los eventos y programas relacionados con el folklore y tradiciones margariteñas, ya sea como jurado u organizador.
En la actualidad, continúa con su labor creativa, participando en casi todas las actividades, culturales de la región y es orgullo de todos los neoespartanos.

Jesús Morales Ruiz                                                    
Artista plástico                    

domingo, 3 de marzo de 2013

Dora Lugo - Educadora y Critica de Arte,


Doctora Dora Lugo
Dora Lugo y Jesús Morales Ruiz


 
 

Dora Lugo - "Educadora y Critica de Arte"


JESÚS MORALES RUIZ – ARTISTA PLÁSTIC O

                 
DORA LUGO             
Educadora  y Crítica de Arte

EDUCADORA Y CRÍTICA DE ARTE.
Dora Lugo, Magister en Educación,   ha realizado varias carreras universitarias entre las que se destacan: Instituto Pedagógico de Caracas, Upel, Profesor Mención Idiomas Modernos (1969); Estudios de Postgrado Universidad Pedagógica de Viena, Suficiencia del Idioma Alemán; Suficiencia Metodología de la Enseñanza (1975 – 1978);  Universidad Católica Andrés Bello, Desarrollo Organizacional, Especialista en Desarrollo Organizacional (1989-1992);  Universidad Experimental Francisco de Miranda, Maestría en Museología y Magíster en Museología.
A demás trabajo por más de 30 años en el Museo de Arte Contemporáneo en diferentes departamentos, entre los que se destacan: Coordinador Departamento de Educación, Guías, Talleres Infantiles, Unidad Brailel.(1979; Coordinación General y Expositiva de Extensiones  Sala Ipostel, CADAFE, y  Sala Expositiva Universidad Metropolitana. Otras Actividades: Exposiciones, Programación Educativa, Biblioteca y Eventos. (1987-1993); Coordinación y Planificación del Programa de Publicaciones Educativas del MACCSI, Guías de Estudio. Total 60 publicaciones. (1979-1999;
Creación y Planificación del Departamento Braille Especializado en Artes Plásticas. (1981-1999);  Planificación y Coordinación General del II, III, IV, V Congreso Nacional de la Enseñanza por el Arte; Dirección Regional Museo de Arte Contemporáneo.( 2009-2011).

LUZ Y COLOR: Transformadores en la Plástica Venezolana
La Magister Dora Lugo, escribió el texto “Luz y Color : Trasformadores en la Plástica Venezolana”, del III  Salón Nacional de Arte Pedro ángel González en  el III Aniversario del  Complejo Cultural Turístico la Mira CCT,  Cito textualmente:
“La luz es esencial para todos los seres que habitan el planeta, incluso para aquellos que no la necesitan de manera directa pero que dependen, como todos los demás, de la dinámica del entorno para existir. La vida se revela en la luz, es tan importante su presencia que el primer acto de la creación, según se narra en el Génesis fue su separación de la oscuridad, mientras que el sol,  la luna y las estrellas no fueron creadas sino en el tercer día.
Vemos a causa de la presencia o ausencia relativa de luz, pero la luz no  es uniforme ya sea su fuente el sol, la luna o los dispositivos artificiales, y eso es lo que la hace un fenómeno tan especial. La luz modela las formas, rodea las cosas, se refleja en las superficies brillantes, cae sobre objetos que ya poseen una claridad u oscuridad relativa; las vibraciones de la luz, es decir la variedad de tonos que median entre la claridad y las sombras, es la diferenciación que nos permite percibir las distancias, la profundidad del espacio, comprender en su complejidad el mundo que nos rodea.
Así como lo es para la vida misma, la luz permite la recreación del mundo y de las ideas del hombre a través de las formas visuales que resultan del hacer de los artistas. Para el creador, sea este artista plástico, cineasta, dramaturgo, poeta o filósofo, la luz se halla en el origen de su estado de ánimo, es la gran mediadora para alcanzar la sabiduría que  surge, o que se estimula, a partir de su contemplación.
La concepción artística de la luz se relaciona de dos maneras con la actitud humana.  En primer lugar, los intereses de orden práctico someten el fenómeno de la luz a la atención  selectiva, lo que supone eliminar de la conciencia todo lo que no es habitual y que, por tanto, exige respuesta. La súbita oscuridad  que produce un eclipse es observada con detenimiento; pero solo una necesidad puede revelar al ojo del artista la delicada escala de claridad y sombra  que define la redondez de un objeto, y es posible encontrarla en cosas de  poca importancia. En segundo lugar, la concepción artística se basa sobre el testimonio de la vista, que se aparta  fundamentalmente de la consideración científica de la realidad física. Tal vez, nuestra mirada haya aceptado que el mundo no termina donde el cielo toca  el horizonte…"

LUZ Y COLOR.
En presencia de la luz se revela otro aspecto altamente significativo en la experiencia artística: el color. Esta realidad está allí: en la luz del día, en el paisaje, en nuestra piel,  en los objetos que realizamos, manipulamos o pintamos.
Mientras las variaciones  tonales de la luz están relacionadas con aspectos de nuestra supervivencia y son, en consecuencia, esenciales para el organismo humano, el color tiene una afinidad más intensa con las emociones.  El color es entendido como un fenómeno universal, y como tal parte de nuestra vida, por tanto despierta la curiosidad  de las personas, está  cargado de información y es una de las experiencias visuales más penetrantes que todos tenemos en común. El color constituye una valiosísima fuente de comunicadores visuales. Conocemos los colores del entorno natural a los que asociamos un significado, también conocemos el color por la amplia categoría de significados simbólicos
En ese sentido el color nos puede afectar emocionalmente en direcciones diferentes: placenteras,  transportándonos a escenarios idílicos y sensaciones fugaces de deleite; pero de igual modo pueden propiciar en el espectador momentos de tristeza, y hasta de angustia o pánico; de igual modo puede motivar en el espectador sentimientos de dolor.  De estas referencias, entre dos experiencias extremas, pero igualmente significativas,  queda la certeza de que un mundo sin color es impensable.
El color es luz, es información, es sensación es una forma de energía.Newton nos expone que la luz solar se compone de los colores del espectro, y este es visible cada vez que los rayos del sol se dispersan en las gotas de agua de un arco iris o en una burbuja o al atravesar las alas de una mariposa.
Sin embargo, una situación distinta, y de algún modo compleja, es percibir los fenómenos del color y la luz,  y otra llegar a comprenderlos hasta el nivel en que los artistas, poetas y escritores han logrado hacerlo, enriqueciendo su percepción y agudizado el placer de contemplarlos, para luego enfrentar el lienzo en blanco, una hoja de papel, o cualquier otro soporte sobre el cual comenzar a plasmar los sucesos que esa observación le han inspirado. El atardecer frente al mar o un día de tormenta,  el dolor de un hijo enfermo o el observar la imagen del santo patrono de su pueblo, un día cualquiera a la caída del sol.

EL MANEJO DE LA LUZ.
El manejo de la luz y el color en las artes ha pasado por distintas etapas a lo largo de la historia, a través de las cuales el abordaje de estos elementos ha sido diferente, ello en razón de las particularidades de cada época. Trataremos de centralizarnos en el uso de luz en los diferentes periodos de la historia del arte para facilitarles a nuestros lectores su comprensión. Comencemos por la  pintura del paleolítico, la referencia más lejana a la cual podemos acudir, pero que nos permite re-construir una historia que es, desde todo punto de vista apasionante. En estas imágenes el interés se orienta hacia la forma, el problema de la luz no existe, por tanto no condiciona su presentación. Lo mismo lo podemos observar en las artes preclásicas y en las realizaciones de los griegos. Sin embargo en Roma, en las pinturas al fresco, si se ve un acercamiento a la búsqueda de una huella luminosa, que tiene como intención una representación emotiva del espacio.
En la Edad Media el dogma cristiano domina el escenario de la vida, por tanto, el uso de la luz tiene un carácter expresamente simbólico, se manifiesta en los fondos dorados de las imágenes de Santos y Madonas, intención, que no es otra que la representación terrenal del Paraíso. Sin embargo, un par de siglos más tarde, el uso de la luz como elemento de valor plástico en el arte renacentista transformó el carácter de la pintura. Así la luz pasó a ser un medio expresivo para atribuirle a la obra de arte un carácter particular. La luz renacentista busca proyectarse desde un punto elevado y remoto, es solo una claridad suave y difusa, que se esparce por toda la escena de la pintura creando sombras de gran delicadeza. Una intención racionalista que se justifica en la necesidad de representar la belleza de la naturaleza, una perfección idealizada del mundo del hombre, percibido como la suprema creación de Dios.
En el Barroco la nitidez de la línea renacentista se diluye en los contrastes de luz y sombra, toda la fuerza e intensidad de la imagen gira en torno a la luz, define el ambiente, la atmósfera del cuadro, y matiza los colores. Se hace próxima y concentrada en un punto buscando un efecto dramático, se trata de conmover al espectador, de hacerlo comprender su pequeñez ante lo inconmensurable del poder divino.
Con el Neoclasicismo, y el Academismo que deriva de este estilo, se retoma  la preocupación por el uso de la luz para acentuar situaciones intensas sin el dramatismo, en ocasiones exagerado, del arte barroco. Se trata del uso, frío y calculado, de un recurso técnico de gran utilidad en el arte pictórico, en tanto que facilita la simulación de espacios en los que se desarrollan  hechos históricos ejemplarizantes, en un contexto temporal de profundos cambios. 
La Muerte de Marat, 1793, obra de Jacques Louis David, una de las tantas que registra el tiempo de la Revolución francesa, nos ilustra en cuanto al manejo de la luz como recurso plástico.
En cuanto a los pintores del impresionismo el problema principal se centra en la búsqueda de la luz misma como una realidad que emergiese de la pintura.  En la obra de Monet se nos muestra un interesante ejemplo de esa intención.
En  la pintura de la primera vanguardia, a comienzos del siglo XX, ocurren notables cambios en cuanto al manejo de la luz. Ya no se trata de simular la realidad que nos rodea, la búsqueda de los artistas es otra, se orienta a explotar al máximo los recursos plásticos, la intención es la de crear un arte que supere los convencionalismos, los academicismos y que muestre en toda su intensidad y capacidad expresiva los medios y recursos del arte pictórico.
Si observamos las obras realizadas por los pintores fauves, podemos notar que han prescindido de toda intención naturalista y utilizan los recursos del color para irradiar claridad en virtud de su luz interna y de las relaciones que se establecen entre ellos.

LA LUZ EN EL ARTE.
"A lo largo del siglo XX  la luz vuelve a tomar posiciones importantes en los espacios del arte  como elemento activo en las artes cinéticas, en las que interviene como fuente de energía real, necesaria para la creación de la obra.
La luz blanca, la luz solar, contiene toda la diversidad de colores que el hombre puede ver y el propósito que buscamos con el presente texto es el de acercarnos  a la comprensión de una realidad que, por sencilla, no deja de ser trascendente: en todas las civilizaciones y culturas del mundo, la luz ha sido siempre el símbolo de la vida y ha estado presente en los rituales mágico religiosos de los grupos primigenios, los rituales litúrgicos de la mayoría de las religiones,  así como también en las representaciones pictóricas de casi todos los tiempos .
En el pasado siglo, dos venezolanos “tomaron con sus manos” esa luz y los colores que de ella se emanan para personalizarlos, estudiarlos  y  replantearlos en sus propuestas plásticas, ellos son Armando Reverón y Jesús Soto, considerados como los maestros venezolanos de la luz,  cada uno, desde sus respectivas investigaciones y realizaciones desarrollaron propuestas diferentes y resolvieron tecnicismos de la luz no alcanzados por muchos de los grandes creadores universales.
Armando Reverón en su campo como artista plástico nos demuestra una actitud muy clara frente a la investigación de problemas lumínicos y cromáticos en su obra. Cuando Reverón intenta atrapar la presencia de la luz e interpretar su impacto sobre los objetos, orientó sus teorías a límites que no lograron alcanzar estudiosos del problema, artistas de la talla de Caravaggio, Turner, o Cézanne, esto lo reafirma Alfredo Boulton durante la exposición de Reverón en el Museo de Arte Contemporáneo, 1979:" Reverón fue el creador de una nueva visión estética de la luz, expresada en una posición plástica de dimensiones universales. 
Las piezas exhibidas confirman el estudio minucioso de la luz de acuerdo al momento en que el artista capta las escenas, dándole una nueva visión a la realidad de los  momentos."

LA VISIÓN DE LAS COSAS.
"En cuanto al maestro Jesús Soto, podemos afirmar que ha trabajado incansablemente en la producción del movimiento, real o  ilusorio y  el efecto de éstos en el mismo momento de su comunicación con el público. La luz y el color,  la atmósfera y el espacio, son el marco referencial que le brinda a sus obras un soporte real. Las obras de Soto sufren constantemente la penetración de la luz como agente modificador y de la atmósfera como agente activador, lográndose un ambiente tangible que  penetra y transparenta los elementos. 
Este ilustre venezolano es considerado el artista cinético más poético de su generación por lo subliminal de su propuesta, al lograr conquistar el espacio físico de las tres dimensiones de forma casi etérea, podríamos afirmar que mágica.
Su propuesta plástica está  sutilmente traspasada por la energía de las ondas en movimiento. Soto mismo ha defendido  este punto de vista afirmando: "Los artistas descifran el estado sensible del cosmos,  paralelamente con el hombre de ciencia, que descifra a su turno los estados  mensurables." Y también: "Yo no creo que el hombre está frente al universo, sino que es parte de él”.
La obra Esfera de la música  consiste en una gran espera aérea en blanco y amarillo; de acuerdo a la periodista Cheff  Borsachinni, la obra puede ser considerada dentro de la clasificación de Lloviznas y Penetrables,  El incluir esta pieza en la fachada del edificio del Sistema Orquestal Juvenil de Venezuela le confiere al conjunto frescura y modernidad-. La Esfera de la Música es la última creación en vida del Maestro Jesús Soto.
Si para Soto el arte consiste en que -el hombre que se hace a sí  mismo sujeto sensible de la transformación que opera su visión de las cosas-, podemos asumir estas palabras como un concepto, una definición del hacer creador aplicable a numerosos artistas, a todos los creadores plásticos."

III SALÓN NACIONAL PEDRO ÁNGEL GONZÁLEZ.
"Vale por tanto para el nutrido grupo de creadores que se han reunido en esta tercera edición del Salón de Arte Pedro Ángel González, para dar a conocer el que hacer de la plástica en esta tierra Nueva Espartana: el evento expositivo ha sido organizado por el Complejo Cultural y Turístico La Mira, lugar que se ha ido consolidando en corto tiempo como una nueva alternativa para la contemplación y disfrute de las bellas artes. Este Complejo  nos permite posesionarnos del arte en conjunción del paisaje marino que nos ofrece como marco y de la naturaleza propia del lugar; ha logrado apoderarse del ámbito margariteño como un nuevo espacio no convencional que brinda apoyo y difusión a los grandes valores plásticos de la región y de otras latitudes, así como a los jóvenes creadores emergentes que buscan oportunidades interesantes para mostrar sus avances dentro de un medio tan exigente como es el de las artes.
El invitado especial del lll Salón Pedro Ángel González es el  reconocido artista plástico Mario Cicerón con su obra – Mujeres del Mar-. Cicerón es de origen quiteño pero de alma margariteña, su  trayectoria plástica ha sido desarrollada tanto en Venezuela como en otras latitudes buscando el reconocimiento que a pulso ha logrado. Cicerón se ha formado plásticamente en su país de origen Ecuador  y en la Escuela Artes Plásticas Armando Reverón de Caracas. Este quiteño posee gran dominio en su oficio como artista plástico y como muestra nos presenta –Mujeres del Mar-. En esta oportunidad Cicerón estará acompañado de artistas de larga trayectoria: Virgilio Trómpiz, maestro de las veladuras; Theo Mora, incansable paisajista con una paleta muy propia; Ramón Moya, acucioso en su labor de registrar los cambios en la atmosfera de cada uno de sus propuestas plástica; Juan Ortega, tallista de trazos limpios y respeto al soporte; Jesús Morales Ruiz, maestro del paisaje y sus transformaciones a través de la luz y el color...  Estos creadores son solamente algunos de la larga lista que día 17 de diciembre estarán presentes en el III Salón Pedro Ángel González”.

 Jesús Morales Ruiz
  Artista Plástico

sábado, 2 de marzo de 2013

Dora Lugo - "El Paisaje en Venezuela"



Dra. Dora Lugo


Dora Lugo - "El Paisaje en Venezuela"



JESÚS MORALES RUIZ – ARTISTA PLÁSTIC O

                                                                                                                                              
DORA LUGO                             
El Paisaje en Venezuela                           

EDUCADORA Y CRÍTICA DE ARTE.
Dora Lugo, Magister en Educación,   ha estudiado varias carreras universitarias entre las que se destacan: Instituto Pedagógico de Caracas, Upel, Profesor Mención Idiomas Modernos (1969); Estudios de Postgrado,  Universidad Pedagógica de Viena, Suficiencia del Idioma Alemán; Suficiencia en Metodología de la Enseñanza (1975 – 1978);  Universidad Católica Andrés Bello, Desarrollo Organizacional, Especialista en Desarrollo Organizacional (1989-1992);  Universidad Experimental Francisco de Miranda, Maestría en Museología y Magíster en Museología.
Por  más de 30 años trabajó en el Museo de Arte Contemporáneo en diferentes departamentos: Coordinador Departamento de Educación. Guías, Talleres Infantiles, Unidad Braille. 1979; Coordinación General y Expositiva de Extensiones; Sala Ipostel, CADAFE; Sala Expositiva Universidad Metropolitana. Otras Actividades: Exposiciones, Programación Educativa, Biblioteca y Eventos. 1987-1993; Coordinación y Planificación del Programa de Publicaciones Educativas del MACCSI; Guías de Estudio. Total 60 publicaciones en el período 1979-1999; Creación y Planificación del Departamento Braille Especializado en Artes Plásticas 1981-1999;  Planificación y Coordinación General del II, III, IV, V Congreso Nacional de la Enseñanza por el Arte;  Dirección General, Museo de Arte Contemporáneo, 2009-2011.

EL PAISAJE EN VENEZUELA
La Doctora Dora Lugo, escribió el texto “El Paisaje en Venezuela”, del  II Salón Nacional de Arte Pedro Ángel González y del II Aniversario del  Complejo Cultural Turístico la Mira CCT, Margarita Nueva Esparta.  Cito textualmente:
" El paisaje como tema de la pintura en nuestro país es un fenómeno del siglo XX, de la modernidad nacional, una experiencia cultural vivida en común con el resto del continente, es por tanto un suceso de nuestra historia reciente.                                                                          
En la pintura colonial, regida por imágenes que representan situaciones ocurridas en el interior de los edificios, el medio natural no tiene presencia, prácticamente no existe, salvo en algunas pinturas como el retablo de Nuestra Señora de Caracas, atribuido a la Escuela de los Landaeta, que muestra tímidamente, al fondo del espacio edificado las colinas  que rodean el valle.
Narraciones y descripciones del contexto físico venezolano, como las de Alejandro de Humboldt con sus poéticas visiones del entorno y de las costumbres de nuestros pueblos interioranos, son referencias interesantes pero sólo evocan la belleza y exuberancia de nuestra flora. Existen algunas vistas de mediados del siglo XIX que nos muestran aspectos del escenario natural, pero se trata fundamentalmente de registros topográficos, resultado de una estrategia de la joven república  que organizó expediciones de estudio, con el fin de conocer el territorio nacional y sus potenciales recursos.
Será con la presencia de los llamados pintores viajeros cuando surjan las primeras imágenes artísticas del paisaje venezolano. Pintores como Bellermann, Joseph Thomas, Hermann Karsten, Karl Moritz,  Nicolás Funk y muchos otros, dejaron para nuestra historia, y del continente americano, obras de gran valor plástico. De particular importancia los bocetos y dibujos del francés Camille Pissarro, producidos durante su estadía en Venezuela.
Pero en el país la experiencia era otra, nuestros pintores se expresaban visualmente  en la pintura heroica referida a la gesta independentista y en el retrato, los grandes temas de la época. El paisaje no cuenta como lenguaje plástico, se muestra en las pinturas de Martín Tovar y Tovar, Arturo Michelena y Antonio Herrera, sólo como telón de fondo, una referencia al lugar, al territorio en el que tuvieron lugar los hechos, pero siempre subordinado a las batallas, a servir de marco referencial a las figuras de los héroes. Hacia finales de siglo destacan los paisajes de Jesús María de las Casas y Emilio Mauri, junto a la obra de Tito Salas.
La conformación de un movimiento paisajista y consecuentemente de una tradición del género, surge con el Círculo de Bellas Artes, un proceso renovador, un momento histórico  promovido por los estudiantes de la Academia. El Círculo no constituyó lo que en otros contextos se reconoce como una vanguardia, sólo fue un acto de protesta, un gesto, que tenía como motivación el rechazo a la manera como se manejaba la Academia y a la forma de impartir la enseñanza; pero representó un hecho importante en la plástica nacional al decretar la ruptura con la tradición academicista que desde el último cuarto de siglo del diecinueve dominaba el lenguaje de la pintura.
Miembros del Círculo son, entre otros,  Antonio Edmundo Monsanto, Rafael Monasterios, Próspero Martínez, Manuel Cabré y Armando Reverón, creadores de la gran tradición paisajista. Los dos primeros, destacados artistas de la primera mitad del pasado siglo XX, quienes, como directores de la Escuela de Bellas Artes la condujeron por los senderos de las nuevas búsquedas, y tuvieron la responsabilidad de formar a las generaciones que los sucedieron. Manuel Cabré
veedor incansable del Avila y figura paradigmática del movimiento y Armando Reverón el primero de nuestros grandes artistas modernos, creador de un lenguaje que expresa, con códigos universales, un mundo interior en estrecha relación con el medio que lo rodea. Con ellos el arte nacional entra en una etapa de gran creatividad y de cambios significativos.
Se inicia así una nueva etapa de la plástica venezolana en la que el paisaje tendrá un rol protagónico, se abre para los artistas la investigación del tema como eje temático de sus búsquedas plásticas. Nuestros pintores se entregan apasionadamente a la contemplación de la naturaleza que los rodeaba y aprenden de ella una decisiva lección de arte, belleza y vida.
Con el surgimiento de otras propuestas plásticas, de lenguajes distintos que propiciaron nuevos temas para el arte pictórico, el paisaje perdió algo de su protagonismo inicial, de su arraigo en la mirada del colectivo. Sin embargo, sigue presente es el escenario de la plástica nacional, continúa ofreciendo posibilidades expresivas  a nuestros artistas.                            
Como en todo proceso comunicacional el paisaje demanda la presencia de un interlocutor que lo mire y lo interprete. El paisaje cobija una carga simbólica y con ella la capacidad de emocionar, de seducir, de evocar; estimula los recuerdos y la memoria visual, no impone límites pero deja abierta al espectador la posibilidad de reconstruir los recuerdos. Sin su presencia el paisaje no existe, y para que éste exista  sólo hace falta el reencuentro, un momento de intimidad.    
Venezuela es tierra de contrastes geográficos, realidad que estimula la percepción del entorno y consecuentemente el surgimiento de nuevas miradas, de visiones distintas que solamente el ojo selectivo de un pintor llega a apropiarse de ella, como lo ha hecho el cumanés Jesús Morales Ruiz. Al referirse a su obra Pedro Ángel González la definió como  “….sencillamente poética”." Sus paisajes, montañas brumosas invitan a soñar…. incitan a la dulzura y paz…”            
Estas reflexiones nos remontan al año de 1985 cuando en esa oportunidad Morales Ruiz realiza la exposición Ese viejo Tema en el Museo de Arte Contemporáneo Francisco Narváez de Margarita, como homenaje a sus maestros: Manuel Cabré, Pedro Ángel González, Luís Alfredo López Méndez  y Juan Vicente Fabbiani, entre otros. En este largo trajinar como seguidora a distancia de la obra de Morales he observado la continuidad de su trabajo, no obstante los cambios que siempre acompañan el hecho creativo. Sus realizaciones de ahora registran de manera constante un universo de posibilidades con el fin  de plasmar esas referencias tradicionales, de siempre, eternas en las marinas, en las que el horizonte, esa frontera imaginaria entre el cielo y mar constituye una presencia ineludible.                                                                        
Con su obra Morales nos sumerge en el mundo estimulante y placentero del color, el artista  afirma…“mis obras no son realmente paisajes, sino visiones internas de estados de ánimo que tienen como elemento predominante el color…”. En sus recientes obras, es este elemento, unido a la pincelada, gestual pero segura, tan libre que pareciera atizada con el viento, los protagonistas de esa contemporaneidad que las acompaña, que las redefine como propuesta plástica. Recursos que le permiten al artista expresar con intensidad sus visiones internas, pero también asumir frente al lienzo el actor creador con mayor dominio y madurez.                               
Solamente la mirada selectiva de un artista plástico como Jesús Morales Ruiz es capaz de seleccionar un punto en el paisaje marino de Margarita para transformarlo en su sueño y hacerlo realidad en una edificación al servicio de los creadores y visitantes de su isla.
El acogedor Complejo Cultural Turístico La Mira, en la celebración su II Aniversario, se transforma en el marco ideal para los creadores y sus obras.                                    
En su sala expositiva  se le rinde homenaje en esta oportunidad, a un margariteño ejemplar, al  pintor y grabador Pedro Ángel González, alumno destacado de la Academia de Bellas Artes, a quien el éxito y el reconocimiento nunca le hicieron perder la visión de su mar y de los elementos que lo conforman. Los cuadros de Pedro Ángel González tienen la propiedad de propiciar ese dialogo esencial al que antes hicimos referencia, el que se establece entre el observador y la sutil  atmósfera que el diestro artista plasma en sus obras.                         
Junto a la obra y recuerdo del maestro Pedro Ángel González se muestran en este II Aniversario del Complejo Cultural Turístico LA MIRA, una exposición conformada por obras realizadas de un importantísimo grupo de nuestros creadores, de los grandes paisajistas nacionales y de las jóvenes promesas. La obra de cada uno de estos exponentes habla por sí sola y espera la mirada de sus interlocutores".                                
En la actualidad la Dra. Dora Lugo, continúa su labor creativa, de investigación y es orgullo de todos los venezolanos.
Jesús Morales Ruiz                                               
Artista Plástico